Tuesday, August 01, 2006

Recuerdos de Ipacaraí

Ayer, cuando llegué al supermercado, ví a mi lado en una camioneta tipo Windstar a una mujer que llevaba una blusa de botones y traía más de la mitad desabrochados, y no llevaba sosten; inmediatamente mi nivel de exitación fue debastador y lo único que atiné fue subir de nuevo al coche. Mi erección no tardó más de 10 segundos y fue algo incomodo con ella a escasos 2 metros. Me puse un sweter encima y me acomodé el miembro para poder salir sin que se me notara. Abrí el cofre y me puse a revisar según todo lo que pude, desde el aceite hasta el agua del limpiaparabrisas, mientras realizaba ese chequeo, mis ojos no dejaban de voltear a buscar un ángulo más revelador de sus senos, o más bien de su chichi izquierda porque sería la única que podría apreciar con suerte, luego recordé que llevaba la cámara en el coche y me atreví a sacarla para intentar fotografiar algo para publicarlo aquí con este relato, pero no lo conseguí, la mujer tenía el vodrio arriba y mis ojos podían apreciar el espectaculo, pero la cámara no lograba enfocar otra cosa que no fuera el reflejo en el cristal.
Minutos después de estar observando el espectaculo llegó el que supongo era su marido y se fueron. Eso me dejó muy caliente y después de realizar mis compras, llegué a mi casa a recordar cómo en ese mismo supermercado en el estacionamiento subterraneo llevé en una ocasión a mi exnovia a fajar un rato, por la mañana, ibamos empezando, llevabamos como 1 mes y no teníamos nada que hacer, y su mamá estaba en su casa y no podíamos hacer nada. Yo todo caliente le dije que tenía ganas de aventarme un faje y fuimos al cuarto de lavado, y estabamos en pleno manoseo, cuando se asomó su hermanito de 6 años (en aquél entonces) y tuvimos que detener acción, para lo que le propuse ir a un lugar más solitario para concretar el faje y fuimos a dar al estacionamiento. Ahí a obscuras me tomé el atrvimiento de subirle la olmbliguera que traía para quitarle el sosten que llevába, lo logré y ella pensó que el faje sería como en otras ocasiones, solo sobre la ropa y todo light, pero NO, ya no sería así, le volví a subir la blusa y comencé a chupar sus pezones, manoseaba sus tetas que no eran enormes, pero sí tenían un muy buen tamaño y de muy buena forma. A ella no le gustó mucho la idea y se oponía, pero yo no lo hacía caso, hasta que logré calentarla con tanto manoseo que logré quitarle por completo la ombliguera. Siguiendo con el faje le pedí que mientras yo hacía lo mío, que no me dejara solo a mi amiguito, y que lo frotara; torpemente lo intentaba pues no estabamos haciendo algo común para ella, cuando lo hacíamos con ropa no era tan mala, pero supongo que la impresión y el placer de sentirse semidesnuda volvían torpes sus manos que de repente se les olvidaba su proposito. Hasta que me harte y más rápido de lo que pudo darse cuenta me desabroché el pantalón y lo bajé con todo y boxers para que mi pito parado saliera disparado. Le tomé las manos y se las coloqué en mi pene y se asustó, quería que terminaramos eso y nos calmaramos, pero era demasiado tarde, para mí ya no había regreso. Le pregunté si no le gustaba lo que estaba sintiendo y respondió que sí le gustaba pero que le daba miedo que alguien nos viera, a lo que le respondí que eso era lo emocionante de estar ahí, que era poco probable que alguien nos viera con tanta obscuridad y a esas horas de la mañana, poco convencida accedió a seguir y le dije que era tiempo de probar algo diferente, y le pedí que me la chupara. Ella falta de experiencia lo hizo fatal, hasta que de repente le dije "No te muevas!", un vigilante había aparecido al principio del pasillo, ella se asustó y estuvo a punto de levantarse, pero le dije "Espera, no se ha dado cuenta, no nos vé, tú sigue con eso", no sé qué fué lo que la motivó, pero siguió sin reprochar más, le fuí diciendo qué hacer y cómo hacer y no resultó tan mal, logré hacer que me gustara su mamada. El vigilante ya se había ido hacía mucho y de repente me preguntó por él y le dije que ya se había ido hacía mucho, entonces se levantó y se quiso vestir, y se lo impedí besandola y agazagandome con sus pechos, ella poco se resistía y decia que ya no, entonces metí las manos dentro de su pantalón y solo se escucharon gemidos leves invitandome a seguir, desbroché su pantalon y lo bajé todo lo que pude, mientras empezaba a llenarse el coche de su olor a sexo, besaba y acariciaba su pubis, sin tocar la vulva, entonces me detuve, me subí el pantalón y salí del coche, ella se quedó anonadada sin moverse y dí la vuelta y subí por su puerta, recorrí el asiento hasta atrás y bajé el respaldo, le saqué los pantalones, los aventé para atrás y me metí en el espacio de los pies, cerré la puerta y me inqué, le dije que era su turno de vigilar si venía alguien y dijo que sí, le abrí las piernas para encontrarme con su vagina completamente mojada y con sus bellos primerizos, sin pensarlo un segundo más, me lancé a oler y lenguetear, saboreando todo ese sabor, recorriendo de arriba hasta abajo, jugué con su clítoris unos segundo y de repente volví en mi y me dí cuenta que estaba gritando de placer, volteé para ver su cara y estaba completamente acostada en el respaldo, obviamente había dejado de vigilar, heché un vistazo para ver si había alguien y no había nadie, por lo cual seguí con mi tarea tan deliciosa, metí un dedo y sentí como apretaba por esa sensasión, y comenzó a decir "mételo, mételo todo, más, más", y se me ocurrió la grandiosa idea de bajarme el pantalón con la otra mano y sacarme la verga, ella estaba tan perdida y disfrutando con los ojos cerrados que no se daba cuenta, entonces para disimular, bajé un momento para volver a besar sus labios mojados y penetrarla con la lengua, soltó un gemidito y me dijo "el dedo, méteme el dedo" y mi plan había resultado mejor de lo esperado, me incorporé y sin dudarlo le metí el pito, y para que no hubiera vuelta atrás lo metí con la mayor delicadeza hasta el fondo, a lo que ella respondió con un "aaahhh" entre placer y dolor, levantandose con los ojos abiertos para mirar lo que tenía adentro, solo pudo decir, "más rápido" mientras se volvía a recostar. Estuvimos así un rato y yo no aguanté más y me vine, ella creo que se quedó con las ganas, pero con el tiempo aprendí a darle placer para que los dos pudieramos gozar una venida y que no se me fuera a ir con otro para buscar un orgasmo.

Monday, July 31, 2006

Mujer Madura

Hoy ví en el supermercado a una mujer caminando en un atuendo deportivo de esos ajustados, iba yo atrás de ella unos 6 o 7 metros y vi sus nalgas moverse de un lado a otro de una forma extremadamente provocativa, eran unas nalgas muy bien hechas y torneadas, a pesar de que se les notaba la edad, se veían muy bien y eso me exitó, me apresuré para darme una idea completa de la mujer y mi sorpresa se dió cuando le ví la cara, era una mujer ya muy madura, tendría más de 40 y su rostro se veía cansado. Inmediatamente rechazé la fantasía de tener esas nalgas frente de mí para manosearlas y penetrarlas. Minutos después la volví a encontrar ahora cási frente a mí e inexplicablemente ver su hermoso culo me provocó una erección, tanto así que me exité y me regresaron las ganas de manosearla y penetrarla, pero no cedí ante la tentación y decidí dejarlo así.